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Connection Plaza es un grupo
de esculturas interactivas
conectadas entre sí a través
de Internet. La obra se
completa con la acción del
espectador: el peso de su
cuerpo activa un dispositivo
que eleva una torre
cilíndrica ubicada en otro
lugar. Cuando dos personas
se paran simultáneamente en
los sensores, cámaras Web
capturan imágenes de ese
“encuentro telemático”. Esas
fotos son grabadas y pueden
ser vistas en el Web-site
del proyecto.
El objetivo de Connection
Plaza es acercar a las
comunidades del mundo.
Históricamente la humanidad
se ha comunicado a través de
diversos medios, ser a
través del agua (océanos) o
a través del viento
(atmósfera). Hoy, gracias a
la tecnología de la fibra
óptica, los sistemas
inalámbricos y las redes
satelitales estamos
comunicados a través de
Internet.
Joaquín Fargas está
interesado en estos nuevos
modos en que la gente se
vincula una con otra
mediante la tecnología. En
su obra, Internet es usada
como medio para comunicarse
e interactuar.
Dos esculturas constituyen
una pareja que conecta dos
puntos cercanos o distantes
del planeta en forma
bidireccional. Cuando un
usuario se para en el
círculo base, una torre
telescópica se eleva en otra
escultura ubicada en otro
lugar y se establece una
conexión unidireccional.
Esto funciona como un
llamado emitido y que espera
ser atendido. Como un
teléfono que suena.
Si la
torre delante del círculo o
botón donde uno esta parado
se levanta, significa que
alguien se ha parado en el
círculo base del lugar
remoto y la conexión ya es
bidireccional. Es decir que
el llamado fue atendido y
respondido. Esto significa
que dos personas han
establecido una comunicación
más allá de la forma
tradicional, es decir, más
allá del sonido o la imagen.
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